Anoche de madrugada, Rosa J.C. nos impresionó con una petición de ayuda a los pocos twitters que todavía quedábamos: Elisa Loyo, hermana de una amiga suya, trabajaba en Filipinas en el restaurante de un hotel de lujo hasta que le quitaron la vida en extrañas circunstancias.

Pero la familia de Elisa no fue adecuadamente informada. Tras varios días sin saber nada de ella se desplazaron hasta Filipinas (con la imaginable preocupación) para averiguar qué ocurría. Y se encontraron con el más horrible de los desenlaces; pero además con trabas, pocos datos e informaciones encontradas.

La versión 'oficial' que dieron a la amiga de Rosa (Sofía) es que su hermana se había suicidado. Sin embargo, los resultados de la autopsia, la desaparición de pruebas y la negativa a abrir una investigación sobre el caso no puede dejar indiferente a la familia ni a nosotros.

Por ello Rosa escogió compartir una historia tan personal con la blogosfera: para que esta desaparición se conozca, para que nuestra unión y difusión presione a quienes corresponda en la medida en que los nuevos medios nos lo permiten. Para que Sofía no se sienta sola en su lucha y logre encontrar respuestas a sus porqués. Nada extraordinario: Justicia.

Por suerte, las respuestas no se han hecho esperar y a lo largo de la mañana bloggers y usuarios de redes sociales se han ido haciendo eco de la honrosa misión que se ha impuesto Sofía (y el resto de su familia) de esclarecer este posible caso de corrupción.

Grupo en Facebook.

La indignación de los cibernautas, que se solidarizan.