...te levantas y rutinariamente haces las cosas que habitualmente 'toca' hacer. Y avanza el día y te sorprendes con que el mundo se ha puesto patas arriba. Se paralizan las redacciones y los demás lugares de trabajo. Alguien acaba de oír algo. Nadie sabe bien, pero ya hay cifras. En la calle, en las tiendas, todo el mundo murmura. Unos dicen sí, y a continuación los demás también. Otros dicen más...pero no intuyes hasta donde van a llegar. No sabes si darte prisa, centrarte y mirar, o echar a correr y esquivar. No sabes lo que sientes, lo que sentirás, lo que sentirán...

No entiendes de llamadas incesantes: ¿qué dirán? Y los míos, ¿dónde están? Y los tuyos, ¿a dónde irán? Balance, siniestro, catástrofe...decisiones por tomar....Nudos en estómago y garganta. El cielo llora. Correpasillos para llegar...

Hay días en los que uno se levanta y el mundo se le ha puesto del revés. Tensión, esperanza, incertidumbre...acción!!! Agosto, vacaciones y reincorporación. Vaivén de cifras demoledoras. A la espera. Impotencia, gritos...¿conmoción? O condolencias y arrollador corazón.


Estamos y estaremos a vuestro lado.