El President y su corte de honor
Esta tarde he podido disfrutar de Julia en la Onda en directo en el Palau de les Arts Reina Sofía de Valencia. Eran predecibles muchas cosas y esperaba sorprenderme con muchas otras, pero de lo que no tenía duda es de por fin iba a tener enfrente a la incisiva y (desde mi más tierna adolescencia) adorada Julia.
Pero el espectáculo con el que me he encontrado en la segunda hora del programa ha sido bochornoso. De entrada, el auditorio que había en la Sala Magistral era más bien escaso (cosa que achaco a la poca promoción de la visita del programa a Valencia), pero me llamaron especialmente la atención dos cosas:
- Un grupo amplio de jóvenes muy aseados que daban la impresión de haber venido juntitos de excursión desde su estupendísima universidad privada (de periodismo, he supuesto);
- Y las dos filas de señoronas (estilo duquesa de Alba -me he quedado con las ganas de inmortalizarlas-) bien compuestas y perfumadas justo encima de la zona reservada a autoridades. Pero sabiendo como sabemos donde estamos, tampoco le he dado mayor importancia.
De repente, se arremolina la gente en torno a la puerta del auditorio, Julia se quita los cascos, se aparta de la mesa y va en busca de la estrella invitada de la tarde: el jefe del Consell Valenciano. Perfecto. Alguna gente en la sala ha empezado a aplaudir, se han hecho los saludos pertinentes, Francisco Camps ha subido a la tarima...Pero en cuanto él y Julia iban a acomodarse frente a los micrófonos, un público desbocado, inflado, exultante se ha alzado en pie entre sonoros aplausos al grito acompasado de PRESIDENTE, PRESIDENTE, PRESIDENTE!!!
Me he quedado muerrrrrrrrrta. Y ojiplática de ver a las mujeronas de las primeras filas como le lanzaban besos al aire y lo llamaban guapo y demás bondades (casi al estilo Manolo Escobar el día del estreno de "Mi carro...").
La entrevista ha sido extensa y decepcionante. Y digo decepcionante porque no he visto brillar a mi Julia, a la Julia de siempre; sino que me he encontrado a una Julia comiendo de la mano del que le ha dado hoy de comer (valga la redundancia y muy lógico, por otra parte). Pero también a una profesional que flipaba tanto como yo al ser interrumpida varias veces por la platea con aplausos al continuo mítin de su presidente.
El único amago de mordacidad ha sido allá por la tercera interrumpción, cuando Julia ha soltado: "Son ustedes un poco pelotas, ¿no?" A lo que la gente sin dudar ha respondido con abucheos, gestos de negación con la cabeza y con las manos. Tremendooooo.
Pero lo mejor ha llegado al final. Con la despedida del President Camps, han ido detrás los grupos de jóvenes eufóricos que lo habían estado aclamando y la mayoría de esas señoras que no me atrevo a calificar. Todavía quedaba una hora y media de directo, pero ya no han vuelto a entrar!!!
Julia ha ocupado de nuevo su sitio y se ha encontrado con menos de la mitad de los oyentes presenciales que tenía al principio. Muy educadamente ha esbozado una sonrisa y ha optado por comentar la jugada por lo bajini con un compañero, pero nada 'en el aire'.
De verdad os digo, que por un momento he llegado a dudar en dónde me había metido. Aquello parecía "Bienvenido Mr. Marshall" sin la banda. ¿Quién sabe si el programa acreditó inconscientemente a las juventudes populares para el ensalce de su presi y los vítores ante los micrófonos?
Dios, qué cuadro.





lascosasdepepe dijo
un abrazo
31 Mayo 2008 | 09:53 AM