Si tuviera una pre adolescente en casa, no sé si preferiría verle chorrear las babas con los Ways, o plagada de piercings y brazaletes para emular 'al pelos' del Hotel.

Luego vienen los imberbes a nuestro país y no se las puede dejar solas por ahí.

Encima sus promotores se enorgullecen de poder explotar el mercado púber y volver locas a las jovencitas.

Bill y Tom tienen 16 años, Gustav 17 y Georg, el mayor, 18. Juntos se llaman Tokio Hotel y están arrasando en Alemania. Maquillados y estilizados a la última, dieron a la escuela un descanso para subirse a los escenarios.

Su público tiene entre 6 y 15 años y en los conciertos no se vende alcohol. Como mucho los que fuman son los padres, mientras esperan que sus retoños sobrevivan la actuación a ser posible de una pieza.