...o como engañar a todo el mundo durante 6 meses desde el periódico con más influencia de este país.

Como en muchos otros casos, desde el principio había algo que olía mal en el asunto. Y...¿por qué iba alguien a dudar de una persona enferma a la que un medio permitía la libertad para su encierro?? Cuánta belleza hay en la ingenuidad!!

Esto es lo que nos contaron allá a finales del año pasado:

"Yo y mi garrote": el blog como tratamiento psiquiátrico.

Uno de los primeros proyectos en Europa de terapia individual, llevado al exterior desde un instituto psiquiátrico, y en donde la tecnología blog juega un papel principal. Las historias de Xavi, músico e informático catalán de 32 años, recluido en un instituto psiquiátrico desde 1993.

Tremendo, ¿no? Pues seguimos. Esto es lo que nos quería enseñar el propio autor:

"Me llamo Xavi y en esta página me reproduzco los viernes, que es el día que los de aquí me ponen frente al ordenata y me permiten hacer esto. Tengo arranques (así les dice mi madre). Tengo un garrote de plástico muy chulo. Tengo una enfermedad que a veces mola pero a veces no".

Raro, diferente, curioso, pero...¿atractivo??

Y este fue su adiós a Blogspot para dar el gran salto a los blogs de El País:

Me mudo. Pero esta vez no me cambian de psiquiátrico, sino de página web. Desde mañana sigo escribiendo esto desde ELPAIS.com.

Y esto la despedidaque publicaba desde su nuevo blog a 28 de mayo de 2007:

Hace veinticuatro semanas empecé a escribir una novelita de 75 capítulos que fui publicando, de incógnito, en El País Digital. El pacto fue extraño, arriesgado y divertido: me pagarían por narrar una historia de ficción en donde no debía aparecer mi nombre, ni yo, por tanto, podría promocionar la obra entre mis lectores. El contrato duraría seis meses y se me pagaría sólo si nadie descubría mi identidad. La aventura comenzó el 1 de diciembre de 2006 y acabó hace unas horas. Por suerte, nadie se dio cuenta de nada.

“Yo y mi garrote” nació, entonces, a contramano de los deseos naturales de una obra escrita: era necesario que pasara desapercibida, que no hiciese demasiada alharaca en su camino novelesco. En general los textos surgen para esparcirse en el boca a boca —Internet es un vehículo viral—, pero en este caso lo mejor serían bocas cerradas, porque el patinazo de la delación podía ser fatal.

La noticia también aparece en el diario El País, donde a la vez se informa sobre el lanzamiento de Espoiler, un nuevo blog en donde esta vez sí, voy con nombre y apellido.

¿Patético o genial? Juzguen ustedes mismos