La organización de Miss Cantabria retira el título a la ganadora por ser madre. Así lo recogen muy acertadamente en Mentiras Piadosas:

Hay cosas que en una supuesta España moderna no deben ocurrir, pero está claro que ocurren. Pese al esfuerzo realizado desde el actual gobierno, la discriminación laboral de la mujer es una realidad manifiesta (...).

(...) Las bases del concurso, comunes también para las demás provincias y para Miss y Mister España, exigen a las aspirantes “no haber tenido descendencia ni hallarse en estado de gestación”. Increíble pero cierto. ¿Qué esperan evitar? ¿cicatrices de cesárea? ¿qué pasa, que tras ser madre una mujer no puede estar igual de guapa?. Pues para el ya de por sí polémico concurso de belleza parece que no. Pero el artículo (7.4) prosigue: los varones quedan excluidos de la norma, puesto que “no les supone cambios físicos sustanciales que impidan el desempeño de las funciones habituales de una miss o un míster, tales como viajes, pasarelas o desfiles”. Pero aún puede ser peor. Tras eliminar la posibilidad de las madres de ser elegidas como las más guapas, el artículo 8 se permite decir que los competidores estarán en igualdad de condiciones, “sin que quepa ningún tipo de discriminación por razón de talla, medidas, peso o condición física”.

Catorce días le ha durado a esta joven la alegría de haber sido escogida como la más bella de Cantabria, y la esperanza de que eso le abriera puertas.

Ángela Bustillo (22 años), que tiene un hijo de casi tres años, participaba por cuarta vez en el certamen, y sabía de sobra de la existencia del artículo: “Pero me parecía tan sumamente absurdo que pensé: esto será algo de los años 70 y todavía no lo han arreglado, todavía no lo han adecuado a los tiempos que vivimos”. A través de su abogada se propone demandar a los responsables del concurso, por considerar dicho requisito anticonstitucional. Por ahora no le han devuelto su título, es más, aparece el nombre de la segunda dama de honor en su lugar. Ya no irá a Miss España, pero espera que tal injusto requisito sea retirado, por todas las madres jóvenes que se deseen presentar. Una España moderna, sí señor.