Es en estos momentos en los que mi vida experimenta terribles fluctuaciones de red, cuando me veo en la obligación de decirte adiós y desinstalarte de mi sistema.
Me cuesta mucho, créeme, pues para borrarte de mi disco duro necesitaré mucho más que un par de formateos a bajo nivel.
Desde el primer día en que te ví, ya tu versión trial dejó huella en mí de lo que adiviné como una arquitectura interna realmente interesante y tierna, ¿por qué lo voy a negar? La belleza de tu interface me dijo desde el primer momento que no encontraría una aplicación como tú, con un diseño externo tan bello y con ese par de... iconos que luces y sobre los que tanto me gusta hacer "click".
Pero de un tiempo a esta parte te habrás dado cuenta de que nuestra interactividad no es lo que era, en todos los aspectos. Hay que admitirlo: usamos diferentes protocolos.
Si no estabas de acuerdo con los términos de la licencia, no deberías haber hecho click en "NEXT". Me siento pirateado y crackeado y quiero formatear e instalar desde cero.
Sé que con tu interface no te costará mucho encontrar a un usuario que compre tus derechos. Espero que no te resulte difícil la actualización, y que comprendas la razón de nuestra incompatibilidad.
(Leer la carta completa en CiberHumor)

Bonita forma de narrar una despedida. A veces, el funcionamiento de la mente humana es como la de un ordenador... hay quien tiene la suerte de poder formatear, o mucho mejor, tirar el viejo y comprarse uno nuevo. Pero hay quien lo tienen más dificil, y les resulta complicado renovar y olvidar, se bloquean pero no se atreven a pulsar Esc, ni mucho menos a reiniciar.
Se de gente que tiene facilidad para ir en busca siempre de lo último y lo nuevo, pero no piensan en lo que van dejando atrás. Ojalá algún día pueda yo hacer lo mismo, aunque me parece un poco complicado. Dicen que la informática tiene el truco en la práctica...pero a veces incluso la informática se resiste por causas del corazón.