El sargento Ty Ziegel, de 24 años, se puso su uniforme azul de la Infantería de Marina, se colocó bien su Purple Heart -condecoración que se otorga en Estados Unidos a los heridos de guerra- y subió a su automóvil, en el que salió a toda velocidad para reunirse con su novia Renee Kline, de 21 años.

Ella le esperaba en el estudio de un fotógrafo, poniéndose a punto para hacerse su retrato de boda. Con una tiara de diamantes y rubíes de imitación puesta ya en la cabeza, Renee se estaba enfundando un vestido largo de satén blanco. Cuando Ty llegó, todo lo que dijo fue «¡estás guapísima!». Dos horas más tarde, se encontraban de pie uno junto al otro en presencia de 400 invitados.

Con gran cuidado, Ty deslizó la alianza en el dedo de Renee. Ambos repitieron en voz alta sus votos y se juraron amor eterno, «en la alegría y en el dolor, en la enfermedad y en la salud».

Pero esta pareja ya ha compartido dolor y enfermedad suficientes como para agotar varias vidas. Llevaban comprometidos más de un año cuando, el 22 de diciembre del 2004, el sargento Ziegel quedó brutalmente desfigurado tras ser atacado en Irak por un coche bomba. Ty quedó prácticamente irreconocible, perdió un ojo, las orejas, labios, nariz y un brazo.

El romance entre Ty y Renee nació hace ya casi seis años. Renee, que no tenía más que 19 años cuando Ty resultó herido, ha seguido ahí, fiel a su chico, durante el año y medio que ha durado esta terrible pesadilla de operaciones de ojos, injertos de piel, ajustes de prótesis y rehabilitación penosísima.

Su historia es especialmente conmovedora en la semana en la que Bush pide el envío de 20.000 soldados más a Iraq.

(Vía: El Mundo)