La revista británica 'London Review of Books' ha publicado una selección de mensajes de 'corazones solitarios', su sección más leída.
Se trata de anunciantes educados, intelectuales de clase media en una franja de 35 a 55 años en busca de pareja.
Pero a diferencia de otros, no desaprovechan palabras listando sus atributos físicos o los aspectos increíbles de su personalidad.
Muy al contrario, prefieren regodearse con sus defectos o hacer pequeñas declaraciones sobre el absurdo.
Esta muestra no tiene ningún desperdicio:
"Hombre calvo, bajo, gordo y feo, 53, busca mujer corta de vista con enorme apetito sexual".
"Mi mujer ideal es un hombre. Lo siento, mamá", confiesa un anunciante.
"Me pasaré el día de San Valentín poniendo enemas a cabras estreñidas. No soy veterinario, pero me gusta el voluntariado", afirma un hombre de 31 años.
"Hombre tímido y feo, sumido en largos periodos de autocompasión, mediana edad, flatulento y con sobrepeso, busca lo imposible".
"El amor es extraño; espera a ver mis pies", anuncia una mujer de 34 años.
"Mujer asmática y con varices, 93 años, busca hombre menor de 30 con pulmones para empujarla hasta la oficina de correos en lo alto de la colina".
"Tu edad es inmaterial, tu aspecto es irrelevante. Pero fuera bromas con tu saldo bancario", advierte una "mujer codiciosa, 28 años".
"Llevo ya 19 anuncios en la LRB, y sigo contando. Sólo he tenido una respuesta. Era mi madre para decirme que no me olvidara de comprar el pan al volver de la tienda de bricolaje", se lamenta un hombre de 51 años.
"Muchos son los llamados y pocos los elegidos", se lamenta un hombre que trabaja en ventas por teléfono.
"Una vez encontré mi pareja ideal en esta columna, pero resultó que era un anuncio que yo mismo envié hace dos años pero se olvidaron de publicar", confiesa un "hombre, 43 años, consecuente".

muy bueno esto es la vida real, no hay modelos por la calle ni hombres de anuncios cada persona tiene un defecto y ellos saben sacar partido al suño haciendonos reir y siendo ellos mismos sinceros con sentido del humor