Porque te tengo muy presente. Todos los días. Pero ni siquiera te abro. No me atrevo a verte. Me entristezco. Creo que he tenido muchísimas cosas que contar y no he podido. He tenido tiempo y no he sido capaz.
Tantos acontecimientos informativos a los que he atendido estas últimas tres semanas, de tanto calado y tanta intensidad. Y sí. Sí tenía cosas que decir.
Y otras tantas, más banales, pero de las que también me hubiera gustado hacer mención.
Por ejemplo, sobre los hechos acontecidos tras las elecciones en Irán y la movilización solidaria de las redes sociales para hacer oir las voces de los ciudadanos descontentos con la reelección de Mahmud Ahmadinejad. Twitter volvió a evidenciar su eficacia a la hora de informar en tiempo real.
O haberme hecho eco del inesperado golpe de Estado hondureño (y del seguimiento -twittero- a través de Telesur del frustrado intento de aterrizaje del presidente Zelaya en el aeropuerto de Tegucigalpa).
También quedaron por ahí en medio el documental de Cuatro sobre 'Las Redes Sociales'; el nuevo proyecto de HombresG; la fiesta del 4º Aniversario coctelero y la presentación del libro "4 años de La Coctelera en 100 post", la Foto Maratón Twittchera y demás.
Comentaros la llegada a la red de Podcasts" S.L., las vueltas que le estoy dando a tener un podcast propio, y lo mucho que me anima @_Miki a ello. Y hacerme eco de la movidita que se formó con dos subjetivas listas sobre los twitters hispanos más influyentes o que recomendaban seguir.
Bueno, y tampoco me hubiera gustado dejar pasar hablaros del pionero experimento llevado a cabo durante la emisión del programa 'Nick dut nik' de ETB3: la integración de Twitter en televisión.
Quise haberos contado las primeras impresiones ante mi llegada a la TDT; y la coincidencia de ello con otro hito televisivo: la entrevista de 12 horas ininterrumpidas a Pedro Ruiz en Veo 7 (la televisión de El Mundo) para entrar en el libro Guinness de los Récords.
Hubiera querido dejar constancia de cómo la noticia del fallecimiento de Michael Jackson se expandió de tweet en tweet; o de cómo su funeral marcó hace apenas 3 días un hito en la historia del Live Streaming y de las redes sociales. Millones de personas de todos los rincones del mundo siguieron el acontecimiento a través de Internet: una especie conjunción entre la televisión en directo y la web 2.0.
Y no creo que sea que sea sólo cosa de la desidia estival. Te tengo mucho respeto y siento el vacío si no te 'veo'. Estoy empezando a creer que tal vez se me estén secando las palabras
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