Y ya somos. E incluso existimos. No sé si hace un año (8 ó 6 meses) al hacer búsquedas gugleanas sobre twitter, los resultados te remitían a algo más que a contenidos bloggers de pro, tecnológos y geeks varios. Hoy, salimos en los telediarios.
Y no, no voy a hablar (más) de los trending topics varios de las últimas semanas. Simplemente, estaba haciendo una búsqueda sin relevancia y me he topado con la evidencia: Google ya sabe quienes somos.
Creíamos que con algún cameo televisivo o (mejor aún) con espacio propio, podríamos dominar el mundo. Pero no, fueron "ellos" quienes tuvieron que llegar donde nosotros.
El buen rollo de este particular club de (en principio) frikies, atrajo a los protagonistas del último Mundial. Y precisamente un veto, fue el que nos puso en los informativos, en los deportes, en prime time.
Y de ahí a los escenarios, a la alfombra verde o roja e incluso a los directos de salvameses varios.
Nos sacan, nos preguntan, nos mencionan, nos plasman, nos comentan, hablan de nuestros hashtags...Vamos, que la estamos empezando a liar parda. O como dice Delia, (en los twitteros casos más sonoros y recientes), lo que viene siendo que nos abalanzamos como hienas con tiempo libre sobre el famoso de turno que mete la gamba en público.
Ya solo falta que nos llamen a todos de 'nosotros' (por aquello de que están los 'unos', los internautas y los otros).
De todo esto, algo bueno he apuntado (porque es evidente que lo es) pero, al menos a mi, me disgustan unas cuantas cosas:
- Una vez más, unos y otros, en un mismo espacio, con las mismas herramientas...no somos medidos por el mismo rasero.
- La espontaneidad se pierde cuanto más expuesto está uno. Y es triste. Porque como apuntaba Vigalondo, obsesionarte con "tener un twitter autoconsciente es prácticamente imposible. Como la vida". Y si la alternativa es no tenerlo...
La web 2.0 era la puerta para que el pueblo tuviese la oportunidad de mostrar sus opiniones a todos, con herramientas sencillas y gratuitas, y en eso están millones de internautas, pero también es un quebradero de cabeza para personajes públicos (...) (Cuarto Poder).
- Temo que estemos en el camino de perder el concepto y la esencia. Muchos sabemos lo que encontramos aquí al llegar. Y lo que ganamos. Y, efectivamente, seguimos ganando. Pero no sé si enriqueciéndonos, si esto seguirá llenándonos por mucho tiempo, como al principio.
Sigo creyendo que los famosos deben aún aprender a ser persona en internet antes que marca (J.R. Mora).
- Y supongo que junto al concepto, cambian los objetivos. Siento que hemos dejado de compartir lo que queremos para compartir lo que nos marcan. Y que nos descolgamos del resto si no lo hacemos (también, otra vez más, lo de siempre).
Conclusión: somo tantos...que hace tiempo que no hablamos entre nosotros, abandonados al ReTweet.
PD: quede claro que adoro el RT, pero me inquieta que estemos dejando de 'descubrirnos' y de disfrutarnos.
